martes, 21 de junio de 2016

AÑO 2001


Ya pasada esta celebración que fue muy importante para toda esta familia, comienza un nuevo año para todo el mundo, 2001. Carmen, estaba saliendo de su colegio para ir a su casa, y en la puerta la estaba esperando su perro Yacky, que siempre salía de la casa a la hora exacta de salir de los niños y niñas del colegio. Cuando llegaron a casa, el perro se fue para la casa de sus dueños que eran los abuelos de esta pequeña. Ella entró en su casa buscando a su hermana, que la abuela la dejó sentada en su sillita viendo la televisión, mientras, Dolores se encontraba en la cocina preparando el almuerzo. Su nieta se fue corriendo hacia ella y le dio un fuerte abrazo y un gran beso, que le dejó a su abuela la cara un poco roja. Se dirigió a dejar la mochila en su habitación para estar en la compañía de su hermana pequeña, mientras su madre se levantaba temprano para trabajar. Ese día, viendo las dos niñas sus dibujos animados favoritos, cuando terminaron, Carmen cambió el canal y vio en la pantalla dos torres una cerca de la otra en la ciudad de Estados Unidos de América, observó con sus ojitos como un helicóptero iba a estrellarse en las dos torres gemelas. Y al impacto del choque que fue bastante desagradable, salió una llamarada de humo muy intensa y sobre todo grande. Empezó a caerse poco a poco la primera, y después la segunda. Y siguió mirando y veía como caían esos edificios tan altos y con gente dentro, aparte, tirándose como podían de las ventanas intentando salvarse. Al caer en la ciudad con muchísima gente pasando y el tráfico alrededor, se quedaron todos muy impresionados y corriendo a gran velocidad para poder salvarse, y llamar a emergencias para que les ayudara a socorrerles. La abuela le trajo a su nieta, un buen plato de potaje de garbanzos con acelgas calentito y para la pequeñita, su potito de pollo con arroz. Esto ocurrió el 11 de Septiembre de 2001, una fecha que se ha quedado muy marcada en todos los pensamientos de las personas que los sufrieron, y en las noticias dijeron que era un atentado planeado por un terrorista llamado Sadam- Hosseim. Ese nombre ya empezaba a sonar en todos los canales de televisión, hasta pusieron la foto de esta persona como la más buscada. Y le pusieron precio a su cabeza por tanto daño hecho, y aparte, los periodistas conseguían fotografías de este terrorista con una escopeta en las manos. Este día fue el más marcado para toda la vida de estas personas, más de un millón resultaron heridas muy graves, algunas, hasta murieron. Su madre y su padre llegaron del trabajo cansados, dieron un beso a sus niñas, que al verlos, se pusieron muy contentas. Comieron juntos y después fueron a la casa de abajo para descansar un rato en el sofá, llevándose con ellos a sus princesas. Carmen, traía del colegio tarea, y su “padre”, la ayudaba en lo que ella no entendía y le costaba mucho trabajo. Tenía problemas con la asignatura de matemáticas, porque le costaba bastante aprender a sumar, restar, multiplicar y dividir. Las asignaturas que más le gustaban eran: educación física, música, dibujo y lengua. Hasta le enseñaban un poco de punto de cruz para que aprendieran a saber coser por su cuenta. Carmen era una niña muy risueña, tranquila, algunas veces divertida, pero un poco tímida a la hora de relacionarse con las personas, y poco a poco tiene que cogerle confianza y seguridad a las personas a la hora de conocerlas y saber sus gustos. Le encantaba ver películas de Disney con su hermana Yousara que también le gustaban muchísimo. Compartían hasta las risas que se hacían la una a la otra, porque eran bastantes contagiosas, se hartaban de jugar a las muñecas barbies, las vestían, arreglaban a su gusto la casa de madera que tenían que era muy grande, el coche de Barbie con ken a conjunto, algunas veces le pedían a su madre que le sacara un gran fondo del mar que le pusieron a Carmen por reyes. Se le pasaban las horas jugando las dos, aunque cuando la hermana mayor traía del colegio tarea, se sentaba en su silla apoyada en la mesa con sus libros muy concentrada. En algunas ocasiones, Redouan sacaba del mueble del salón la cámara de vídeo para grabar a su pequeña hija haciendo alguna que otra travesura por la casa, o sentada en el sofá de la casa de abajo con su madre. En verano, cuando a Carmen le dieron las vacaciones del colegio, su madre se tenía que quedar en casa con su hermana pequeña y ella le pedía a su abuela que la llevase a la playa con sus primas, después de comer, se iban las dos y se quedaban un rato con sus demás nietas y su nuera. En la casa vecinal, los niños se hartaban de jugar a juegos, como, al escondite, el pollito inglés, a los cazafantasmas, a la casita, a imitar a los power rangers, etc. Mientras los hombres mayores jugaban en la aljibe un juego de cartas, y la pequeña Yousara se acercaba a su tío Enrique para enseñarle algo que tenía en las manos o para estar con él. Una vez, uno de los niños que se llamaba Francisco, le quería dar un empujón a la pequeña Yousara mientras su padre la metió en el andador para que andar un rato y que viera como los demás jugaban, y ella se reía. Pero el padre se dio cuenta de las intenciones de este niño, se fue caminando hacia él, lo agarró del brazo y le dijo: No te atrevas a acercarte a mi hija, porque como lo hagas, voy a ser yo el que te va a dar el empujón para que te caigas. Y desde entonces, no lo volvió a hacer más.  
 

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