martes, 15 de marzo de 2016

De 6 a 8 años

Antes de que Mari se enterase de que estaba embarazada y darle la notica a sus padres y a su marido, disfrutaba del tiempo con su hija Carmen y su marido. En verano, se fueron a pasar unos días a Sanlúcar, un pueblo de la provincia de Cádiz. Alquilaron una habitación en un pequeño hostal para los tres, fueron a la playa, donde la pequeña se lo pasó de lujo bañándose en el mar junto con su madre. Aquel día por la tarde, vieron las carreras de caballos que todos los años se disputaban. Cuando llegaron al hostal, se ducharon, se cambiaron de ropa, y se fueron a la calle, a conocer más como era este pequeño pueblo. Al siguiente día, estaban invitados a una actuación del grupo humorístico de los hermanos Cadaval, conocidos como “Los Morancos”. Los tres se lo pasaron muy bien, y sobre todo, se hartaron de reír con las cosas que decían. Uno de ellos no dejaba tranquilo a Redouan, así que se levantaron del sitio donde estaban situados y se fueron a otro lugar para verlos mejor. Cuando finalizaron la actuación, se dirigieron a los camerinos para que les firmara un autógrafo, la pequeña Carmen se dirigió y con mucho gusto, se lo firmaron, y le preguntó si se rieron con ellos y que si les había gustado, y ella les contestó que les gustó muchísimo, y ellos le pidieron a ella que les diera un beso a cada uno. Ella salió de allí, loca de contenta con su autógrafo y de verlos también. Ya dando un paseo por las calles, Carmen, le preguntó a su “padre” que quería que le comprase algo, y él la llevó a una barraca para comprarle lo que ella quisiera. Cuando entraron, ella le pidió que le comprase un cacharrito de hacer pompas y un paquete de pipas, entonces, él le dijo que sí, y se los compró. Pasados dos días de estar allí, fueron a dar una vuelta para conocer más este pueblo que les encantó nada más verlo. La pequeña Carmen, se fue para una tienda de animales para verlos, y su madre, al verla contemplar aquellos animales, le echó una foto de lo graciosa que estaba. Después vieron una fuente con muchos palomos, y le echaron otra foto a Carmen, que estaba vestida con una camisa de color blanca, una falda blanca y roja y sus zapatos blancos de esparto. Visitaron un monumento estilo árabe muy bonito, con su jardín lleno de flores, que a esta pequeña le encantaba las flores de todos los colores. Redouan al verlas a las dos contemplando aquel hermoso sitio, le sacó a las dos una foto de recuerdo de este día. A Carmen se le hacían largos los días, y tenía ganas de volver a ver a sus abuelos. Mari, dio la noticia de que estaba embarazada de su segundo hijo, se pusieron locos de contento al saber la noticia, sobre todo, a sus padres. Carmen cuando llegaba del colegio, estaba deseando verle la tripita de su madre, que poco a poco, iba creciendo, una vez ella acompañó a su madre al médico, y le dijeron que para los meses que estaba, que era un embarazo de alto riesgo, porque veía lo grande que tenía la barriga. Esa misma tarde, la madre de Mari, Dolores dio el encuentro a su hija y a su nieta por la calle Jesús Nazareno, y de pronto, Mari pisó mal al subirse a la acera, que se calló para el lado, menos mal que se pudo agarrar a su madre y a su hija.  En la época de la velada de los Ángeles, Carmen le pidió a su madre que quería un traje de gitana, entonces, fue a la tienda de confecciones de Pepi Mayo, que se encontraba situada en la calle Desamparados. Fueron las tres, y hablaron con la dueña de la tienda, y Carmen, le dijo a Pepi que quería un traje de gitana de color verde y blanco, como la bandera de Andalucía.



Empezaron a confeccionarlo y a tomarle las medidas. Antes de que pasara todo esto, a Carmen cuando llegaban los carnavales, siempre le encantaba disfrazarse. Se ha disfrazado de muchas cosas, por ejemplo, de Cenicienta, que le prestaron el traje, y le quedaba bien. Su madre le puso en unos zapatos de tacones de ella de baile flamenco, un lazo del mismo color del traje, a conjunto con la capa y con una pasada del mismo color. Otro año de la madrastra de Blancanieves, de la bruja, con su traje, su gorro, su careta y su escoba. De un personaje de una serie que a ella le encantaba ver, los Power Rangers, la rosa. De mujer araña con su traje de color naranja y negro, con sus medias y sus tacones negros a conjunto. En navidades, se disfrazó de Mamá Noél, con su traje de color rojo y blanco, a conjunto con su gorro del mismo color, sus leotardos blancos y sus botas rojas y blancas. Otro año también se  disfrazó del superhéroe Batman en casa de sus abuelos.  En los carnavales, se disfrazó de piconera, y le hicieron un par de fotos con sus primos y sus amigos en el patio de la casa de al lado, del número 6, que todos los años lo adornaban y lo ponían muy bonito.





Mari llevaba a su hija y a su amiga y vecina Desireé a la velada de los Ángeles vestidas las dos de gitana, y se lo pasaban muy bien las dos amigas y se llevaban de maravilla. Tenía muchos amigos y amigas, pero sobre todo, vecinos que la querían mucho, y no dudaban ni un momento en hacerse fotos con ella.  Una vez en carnavales, a esta pequeña que contaba con la edad de 6 años, su abuela la disfrazó de la chilindrina, un personaje de una serie que se llamaba el chavo del ocho. Le puso dos coletas con dos lazos de color rosa, unas zapatillas de color rosa, un baby de colegio, y le pintó en la cara dos coloretes. Y su abuelo le compró un pipo de mentira para que se lo pusiera a juego, estaba muy graciosa. A su madre ya se le notaba la barriga mucho más abultada y creciendo por días, estaba deseando que naciera su otra niña pequeña. Su abuela Dolores, se llevaba a su nieta Carmen y a su nieta Anabel a ver la cabalgata de carnaval, que pasaba por la plaza mina. Tanto las niñas como la abuela, se lo pasaban en grande ver a sus nietas disfrutar. Un día de carnaval, las niñas se pusieron de acuerdo y se disfrazaron de niñas pequeñas cada una con sus muñecos en las manos. Carmen llevaba puesto un mono de color rosa, que era un pijama de ella de dormir. Sus dos coletas con sus lazos de color rosa y sus coloretes de color rojo y de complemento un pipo de mentira. Su prima Anabel, sin embargo, llevaba puesto un mono de cuadros de colores blancos y azules, sus coletas, sus coloretes de color también de rojo, un pequeño pipo y su peluche en la mano. Con sus amigos se lo pasaba muy bien, e incluso, se juntaron todos en carnavales y se hartaron de cantar y de bailar. Yolanda, su hermano José, Desireé, Carmen y el primo de Desireé, Paquito. De el que Carmen le gustaba mucho, y una vez le pidió él a ella que si querían ser algo más que amigos, novios. Y ella le contestó que sí, porque desde el primer momento que lo vió, se quedó prendada ella de él y él de ella.  Cuando llegaba alguna fiesta como la navidad, tosantos, algún cumpleaños, un bautizo, una boda, adornaban el patio, y sobre todo, la parte de arriba para que le diera un toque más alegre al ambiente. En navidad, ponían guirnaldas de colores con bolitas y regalos. En carnavales, lo adornaban con serpentinas, papelillos y algún que otro muñeco que hacían los vecinos entre todos. En uno de los carnavales, se disfrazó de la princesa de Disney, Pocahontas. Se puso para parecerse a ella, un chaleco de flecos, un jersey de color beige, unas mayas de flores, unas botas de color negro, y ella tenía como complemento final, una careta de Pocahontas. Su amigo Paquito, que le gustaba mucho a ella, se hizo una foto con ella disfrazado del príncipe Aladdín. Cuando Carmen se disfrazó de Cenicienta, Paquito entró en su casa para verla como estaba disfrazada, al verla, le dijo que estaba muy guapa. Mari, la madre de Carmen, al verlos los dos juntos, les hizo una foto muy bonita a los dos. Con su prima Tamara, se lo pasaba muy bien, hasta se quedaba a dormir en casa de una de ellas. 





























 













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