jueves, 4 de junio de 2015

Capítulo 1

Capítulo 1 


Érase una vez  un muchacho de cabello moreno y muy espabilado para su edad, su nombre era Manuel Gil De La Torre, nació el 11 de Febrero de 1937. Vivía con sus padres en un barrio muy típico en la ciudad de Cádiz, se llamaba “El Barrio De Santa María”, concretamente en la calle “La Goleta”, en el número 12.  Este chaval tenía una vida normal como todo el mundo, iba al colegio, jugaba en la calle, le ayudaba a su madre en la compra, etc. Pero un día, llegó a su casa, se fue para su habitación, cojió una maleta que tenía debajo de la cama y metió toda su ropa. Cuando la madre lo vió salir, le dijo a su hijo: ¿ A dónde vas, Manolito?, él le contestó : “Adiós mamá, ahí te quedas”. Dio un portazo a la puerta, y ella no sabía para que lugar iba su “Manolito” su mote en casa. Se enteró por unos allegados que necesitaban voluntarios para la legión, no se lo pensó dos veces, y se apuntó. Con solo 19 años entró a formar parte de este nuevo tipo de vida que se iba a encontrar, la hizo en el norte de África. Concretamente en el Guru Guru, en el año 1957,  con más chavales, ya sean chinos, moros, rusos, etc. Conoció a dos muchachos que se llamaban Atila y Curro, el primero era de Madrid y el segundo de Barcelona. No tardadron en poco tiempo en hacerse amigos, cuando llegaba el momento de pasar lista, se encontraban el cabo, el teniente y el subteniente, por si se equivocaba. Los ponián en fila india y los apellidos eran por orden alfabético. Dormían  en camas literas de cuatro en una habitación, el horario de todas las mañanas: levantarse temprano, hacer ejercicio, comer a las una de la tarde, escuchaban la trompeta de fondo, miraban en el reloj que daban las seis de la tarde para salir al pueblo que estaba al lado. A las ocho era la cena, se quedaban dentro hasta el día siguiente. Formaron parte de la famosa de aquella época, “La Marcha Verde”, los jefes mayores eran muy rectos y estrictos, porque tenían que ir todos implecables, de punta en blanco, si te veián la camisa sin un botoń, el pantalón con arrugas, lo hechaban tranquilamente. Los mandaban a llamar, entraban en el despacho, los valoraban por la conducta,y tenían un permiso para ver a su familia. Una vez, Manuel fue a ver al capitán, le preguntó si podián darle un permiso para salir, le dijeron que si, que no había ningún problema. Un día, estaba con sus amigos dando una vuelta por los alrededores, vieron a un moro montado en un burro, la mujer que lo acompañaba llevaba en una mano las riendas del animal y en su otra mano leña. Se acercaron los tres y le hecharon una bronca viendo el panorama que habiá. Les dijeron que lo que estaba haciendo era mal, que ella debería de estar montada en el animal, el hombre llevando el  burro y la leña. Que si volviera a pasar otra vez, lo haría peor, aparte de el horario,  se montaban unas juergas increíbles. Uno de sus compañeros era moro, hacía comida de su tierrra para que las probara, mientras pasaban un buen rato juntos. Fumaban, hechaban unas buenas risas, tomaban té con shiba, que es muy típico en marruecos, cojían la clara de huevo y la mezclaban, con eso obtenián merengue, lo probaron, le gustaban muchísimo. Llegó el momento más esperado, se levantaron de la cama nerviosos, se bañaron, plancharon sus uniformes de gala, cosieron algunos bajos de los pantalones o botones de sus camisas. Se encontraban muy felices, támbien para sus familiares que por primera vez los van a ver licenciarse. Sus padres se llamaban Manuel Gil Torre y su madre Luisa De La Torre Pavón, su hermana mayor Amparo, su hermano Luis, su otra hermana Francisca y su  hermano Antonio.

 

 Aquí os dejo algunas fotografías antiguas de mi abuelo cuando era joven, espero que os gusten. Quiero pediros disculpas por la calidad de las fotos, las hice con mi primer móvil, espero que podáis verlas bien. Aparte de eso, mi abuelo cada vez que se lo permitía el día, iba a visitar a un buen amigo que vivía cerca suya, ese era el cristo de el nazareno. Cuando entraba en la iglesia, sentía paz y tranquilidad y le rezaba. Le pedía por toda su familia y que le vengan tiempos mejores. 



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