miércoles, 10 de junio de 2015

Continuación del capítulo 2

Se dirigió a la iglesia más cercana, el párroco les dijo que no había ningún problema, y se pusieron de acuerdo en acordar la fecha  que les convenía bien. Y por fin llegó el día en que se unían en santo matrimonio, con un sol espléndido dando la bienvenida en un cielo azul. Escogieron para la ocasión, la iglesia de “La Merced”, más o menos sobre las nueve o las diez de la mañana, llegaron al templo. Ella se puso una camisa, una falda, unas medias, unos zapatos y un velo de color negro, por el reciente fallecimiento de su madre. El luto por un familiar, duraba sobre unos meses, o también algunos años. La fecha que eligieron fue el 7 de Enero de 1965, se encontraban allí, dos señoras que estaban rezando, y otra confesándose. Empezaron a murmurar cuando les vieron en el altar, entonces, Manuel les dijo a todas, que no siguieran hablando y que se fueran, porque interrumpían al párroco. Y esa fecha era importante para Dolores, porque se casaba y a la vez, cumplía 20 años.  Terminada la ceremonia, fueron a hacerse la foto de marido y mujer, los cojieron un fotógrafo que era famoso, tenía la tienda en la calle “La Torre”, le pidió a la novia que se quitase el velo, que no ocultara su belleza. Salieron muy bien, se las reveló al momento, se las llevaron a  la madre del novio, y la pusieron en un mueble enmarcada. Él se llevó a su mujer a vivir a su casa, con la suegra, ella era una buena mujer y buena madre. Se llevaban las dos de maravilla, la quería muchísimo, como una hija.  La ayudaba mucho con las tareas, pero Manuel tenía un problema, que era alcohólico,  cuando se tomaba una copa de más, se ponía muy violento, empezaba a insultar, y psicológicamente, trataba mal a su mujer. Llegó hasta un punto en el que, por culpa del vicio, se puso muy celoso, no dejaba que Dolores pisase la calle, la encerraba en la habitación con llave, sin embargo, la suegra estaba con un ataque de histeria por lo que su hijo hacía con su mujer. No se merecía que la tratasen de esta manera, hasta que le puso los papeles sobre la mesa. Manuel se fue a buscar trabajo, para traer el dinero a su familia, concretamente a Alemania. Lo colocaron en una obra, y lo ganaba bastante bien.  Cada mes que cobraba lo que trabajaba, se lo mandaba a su madre y a su mujer en un sobre, con un telegrama adjunto. Cuando llegaba el sobre a la casa, la suegra se encargaba de administrarlo, lo guardaba en una cartilla que ellas tenían, pero la segunda se iba con la hermana a jugar al bingo, y se lo gastaba todo, y apenas dejó para comprar lo necesario. Pasaron los meses, y él regresó, Dlolores le contó a su marido que la suegra se gastaba el dinero, habló con su madre muy seriamente, le dijo que porque lo hacía, hasta que al final le contestó, que no volvería a hacerlo más.
En carnavales, se disfrazaban algunos vecinos, se ponían cualquier cosa, se marcharon a la calle junto al gentío de la gente, una de ellas, fue a la puerta de un bar muy conocido en el barrio, “El Manteca”, se puso a cantar, y los que se encontraban allí tomándose una copa, le hechaban dinero. Compraba un litro de cerveza, y se lo tomaban en el patio, se lo pasaban muy bien, y se reían mucho. Adornaban el patio como quisieron, cada uno aportaba su granito de arena, hicieron entre todos, un muñeco de la televisión, “Naranjito”. Lo agarraron a una cuerda, y lo pusieron en el centro, colocaron serpentinas en los barandales, que habían macetas, con una flores muy bonitas. Todos los vecinos compartían a la vez el cuarto de baño y la cocina, pero, un día, estando en una celebración, los hombres se fueron para la cocina donde se encontraban las mujeres hablando y preparando la comida. Se quedaron allí y les ayudaron, Estaban preparando patatas aliñadas para comer, las guardaron en una olla, pero se les cayeron al suelo, que como podían las cojían hasta con los zapatos, porque uno de ellos se tropezó, y támbien cayeron dentro del báter. Fue un desastre lo que se formó, pero al fin y al cabo, se lo pasaron de lujo. Cada uno de los hermanos de Dolores, hicieron sus vidas por separado. Antonio conoció a una muchacha, empezaron a salir, se llevaron muchísimo tiempo juntos como novios. Pero le sucedió algo muy desagradable entre los dos, y llegó a tal punto en el que perdió la cabeza y la cordura. La familia, viendo el problema que padecía el muchacho, buscaron ayuda en un manicomio, dónde los sacerdotes se hacían cargo de las personas con el mismo problema. María Del Carmen, “Meli”, se casó con un hombre muy bueno para ella, se llamaba Joaquín. Tuvieron cuatro hijos, Antonio, Joaquín, Moisés y María Del Mar. El mayor conoció a la que es ahora su novia, y vive en las islas Canarias, con un buen trabajo, Joaquín en la actualidad, es dueño de un bar, está casado, y tiene un hijo. Moisés tenía su novia desde hacía muchos años, pero tuvieron que dejar la relación, porque la convivencia no duró mucho. Ahora él está trabajando en una empresa de mudanzas descargando muebles, y está saliendo con una muchacha muy buena. María Del Mar, se casó en la iglesia de la palma,ha tenido una hija que la ha puesto como su madre, María Del Carmen, pero la llaman “Maica”.



Estas son algunas fotografías de mis abuelos el día que se casaron, mi abuela de joven, mi abuelo también de joven, y la última son los tíos y los primos de mis abuelos. 

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