Se dirigió a la iglesia más cercana, el párroco les dijo que
no había ningún problema, y se pusieron de acuerdo en acordar la fecha que les convenía bien. Y por fin llegó el día
en que se unían en santo matrimonio, con un sol espléndido dando la bienvenida
en un cielo azul. Escogieron para la ocasión, la iglesia de “La Merced”, más o
menos sobre las nueve o las diez de la mañana, llegaron al templo. Ella se puso
una camisa, una falda, unas medias, unos zapatos y un velo de color negro, por
el reciente fallecimiento de su madre. El luto por un familiar, duraba sobre
unos meses, o también algunos años. La fecha que eligieron fue el 7 de Enero de
1965, se encontraban allí, dos señoras que estaban rezando, y otra
confesándose. Empezaron a murmurar cuando les vieron en el altar, entonces,
Manuel les dijo a todas, que no siguieran hablando y que se fueran, porque
interrumpían al párroco. Y esa fecha era importante para Dolores, porque se casaba
y a la vez, cumplía 20 años. Terminada
la ceremonia, fueron a hacerse la foto de marido y mujer, los cojieron un
fotógrafo que era famoso, tenía la tienda en la calle “La Torre”, le pidió a la
novia que se quitase el velo, que no ocultara su belleza. Salieron muy bien, se
las reveló al momento, se las llevaron a
la madre del novio, y la pusieron en un mueble enmarcada. Él se llevó a
su mujer a vivir a su casa, con la suegra, ella era una buena mujer y buena
madre. Se llevaban las dos de maravilla, la quería muchísimo, como una
hija. La ayudaba mucho con las tareas,
pero Manuel tenía un problema, que era alcohólico, cuando se tomaba una copa de más, se ponía
muy violento, empezaba a insultar, y psicológicamente, trataba mal a su mujer.
Llegó hasta un punto en el que, por culpa del vicio, se puso muy celoso, no
dejaba que Dolores pisase la calle, la encerraba en la habitación con llave,
sin embargo, la suegra estaba con un ataque de histeria por lo que su hijo
hacía con su mujer. No se merecía que la tratasen de esta manera, hasta que le
puso los papeles sobre la mesa. Manuel se fue a buscar trabajo, para traer el
dinero a su familia, concretamente a Alemania. Lo colocaron en una obra, y lo
ganaba bastante bien. Cada mes que
cobraba lo que trabajaba, se lo mandaba a su madre y a su mujer en un sobre,
con un telegrama adjunto. Cuando llegaba el sobre a la casa, la suegra se
encargaba de administrarlo, lo guardaba en una cartilla que ellas tenían, pero
la segunda se iba con la hermana a jugar al bingo, y se lo gastaba todo, y
apenas dejó para comprar lo necesario. Pasaron los meses, y él regresó,
Dlolores le contó a su marido que la suegra se gastaba el dinero, habló con su
madre muy seriamente, le dijo que porque lo hacía, hasta que al final le
contestó, que no volvería a hacerlo más.
En carnavales, se disfrazaban
algunos vecinos, se ponían cualquier cosa, se marcharon a la calle junto al
gentío de la gente, una de ellas, fue a la puerta de un bar muy conocido en el
barrio, “El Manteca”, se puso a cantar, y los que se encontraban allí tomándose
una copa, le hechaban dinero. Compraba un litro de cerveza, y se lo tomaban en
el patio, se lo pasaban muy bien, y se reían mucho. Adornaban el patio como
quisieron, cada uno aportaba su granito de arena, hicieron entre todos, un
muñeco de la televisión, “Naranjito”. Lo agarraron a una cuerda, y lo pusieron
en el centro, colocaron serpentinas en los barandales, que habían macetas, con
una flores muy bonitas. Todos los vecinos compartían a la vez el cuarto de baño
y la cocina, pero, un día, estando en una celebración, los hombres se fueron
para la cocina donde se encontraban las mujeres hablando y preparando la
comida. Se quedaron allí y les ayudaron, Estaban preparando patatas aliñadas
para comer, las guardaron en una olla, pero se les cayeron al suelo, que como
podían las cojían hasta con los zapatos, porque uno de ellos se tropezó, y
támbien cayeron dentro del báter. Fue un desastre lo que se formó, pero al fin
y al cabo, se lo pasaron de lujo. Cada uno de los hermanos de Dolores, hicieron
sus vidas por separado. Antonio conoció a una muchacha, empezaron a salir, se
llevaron muchísimo tiempo juntos como novios. Pero le sucedió algo muy
desagradable entre los dos, y llegó a tal punto en el que perdió la cabeza y la
cordura. La familia, viendo el problema que padecía el muchacho, buscaron ayuda
en un manicomio, dónde los sacerdotes se hacían cargo de las personas con el
mismo problema. María Del Carmen, “Meli”, se casó con un hombre muy bueno para
ella, se llamaba Joaquín. Tuvieron cuatro hijos, Antonio, Joaquín, Moisés y
María Del Mar. El mayor conoció a la que es ahora su novia, y vive en las islas
Canarias, con un buen trabajo, Joaquín en la actualidad, es dueño de un bar,
está casado, y tiene un hijo. Moisés tenía su novia desde hacía muchos años,
pero tuvieron que dejar la relación, porque la convivencia no duró mucho. Ahora
él está trabajando en una empresa de mudanzas descargando muebles, y está
saliendo con una muchacha muy buena. María Del Mar, se casó en la iglesia de la
palma,ha tenido
una hija que la ha puesto como su madre, María Del Carmen, pero la llaman
“Maica”.
Estas son algunas fotografías de mis abuelos el día que se casaron, mi abuela de joven, mi abuelo también de joven, y la última son los tíos y los primos de mis abuelos.



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