martes, 9 de junio de 2015

Capítulo 2

Capítulo 2


En la calle “San Félix” número 8,  había una muchacha muy guapa, de cabellos rubios y ojos muy bonitos. Su nombre es Dolores Villegas Gil, nació el 7 de Enero  de 1945. Vivía con sus padres y dos hermanos, su madre  María Del Carmen Gil Villar, “Cuchi”, su padre Francisco Villegas, su hermano Antonio,  y otra hermana  María Del Carmen, “Meli”.  Era una niña muy vistosa, porque llamaba mucho la atención de los muchachos del barrio. Sobre todo a uno, Salvador, y estaban algunas muchachas detrás de él. Era de piel morena, ojos verdes, y pelo oscuro. Cuando la vió por primera vez, se quedó sorprendido. Se iban los viernes y los sábados por la tarde a ver películas al cine, daban sus vueltas, se montaban en  coches de caballos, entraban en el parque, cojían por la playa viendo el atardecer, por sus rincones   más escondidos, etc. En semana santa, salían a ver los pasos, se compraban para merendar unos dulces en la confitería, que le decían platillos volantes, tenían crema por dentro y azúcar por encima,y un batido. No se le conocían  pretendientes, pero este muchacho se integró en la pandilla, se llevaban muy bien. Intentaba pedirle que saliera con él, pero no lo consiguió. Hasta que un día, paseando tranquilamente con sus amigos por la calle, casualidad, que Manuel pasaba por allí, y le hechó el ojo.! Esto si que fue amor a primera vista! , se presentaron el uno al otro y se dieron dos besos en la cara. Las palabras costaban demasiado salir de sus bocas, apenas hablaban cuando caminaban. Le pidió a ella que salieran los dos solos, para conocerse un poco mejor. Los padres de cada uno se tomaron muy bien la noticia de que estaban juntos,paso'un mes,  y llegó el deseado primer beso.  Ya se podía decir  que ya eran formalmente una pareja de novios, pero ocurrió algo muy desagradable en la vida de Dolores. Su padre padecía una enfermedad a causa del alcohol, le atacó el hígado y el riñon, algunas veces se quedaba en la cama.  A los pocos días, falleció, la pérdida fue muy triste, el velatorio se celebró en su casa. Dieron un pequeño aperititvo a los más allegados, y vinieron a dar el pésame a la familia. Esta, precisamente, es una persona muy graciosa, dicharachera, porque cuando se celebraba algún velatorio de alguien o un bautizo, una comunión, una boda, las vecinas la llamaban por el patio, se  bajaba corriendo las escaleras. Llegaba al convite, y  contaba chistes, la gente se quedaban con la boca abierta, y se hartaban de reír con la gracia que contagiaba. En este caso, solamente estaba para despedir a su difunto marido. Dió las gracias a todos los que se encontraba en aquel momento, para apoyarla y darle su cariño. Lo quemaron y hecharon las cenizas al mar, antes de darle el último adiós, le tiraron flores. Pasaron algunos años,  se puso a trabajar muy joven para ayudar en casa, y salir adelante, no sabía leer ni escribir, ni sus hermanos.  No podían matricularse en el colegio, ni los otros dos, pero hechaban una mano en lo que pudiesen. Entró a formar parte de sus vidas, un nuevo hombre, que conoció la madre. Su nombre era Armando Penedo, y con un  carácter muy fuerte. Se casaron, y tuvieron dos hijas más que añadió, les llamaron María De Los Ángeles y Manuela. Este último que tuvo, era todavía peor, todo lo pagaba con la mayor, que la trataba mal. De un momento a otro, la madre se vió en el espejo, que le había salido en el rostro, como una especie de grano. A lo primero, no le hechaba cuenta, pero después, la cosa se puso más complicada. Cada vez, empeoraba, entonces, no tuvo más remedio que ir al médico. Le dijo que lo que tenía era un grano de grasa, al final, se lo quitaron, lo curó, se lo tapó con una gasa, y se marchó. Cuando pasó , estaba bien, sin embargo, su cara decía todo lo contrario. Empezó a ponerse como desfigurada, y ya los nervios, se apoderaban. Al cabo de los días, murió, con tan solo 40 años, dejando a la más pequeña con meses. En aquellos tiempos, la ciencia no estaba tan avanzada como ahora, porque no había los medicamentos suficientes para curar a las personas con alguna enfermedad o virus. Manuel iba a buscar a su novia para dar un paseo, y se llevaban a sus hermanas. Las personas que les veían paseando con el cochecito de la pequeña, se pensaban que era su hija. Eran muy jóvenes para saber lo que les iba a deparar el futuro, pero la vida da muchas vueltas. Al fin y al cabo, el amor es lo que cuenta entre ellos. Él no sabía como dirigirse al padrastro de Dolores para pedirle su mano, pero hasta que al final, fue a su casa, se sentaron, hablaron los dos, y por fin, dió su consentimiento. 







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